Hay un tipo de cansancio que no se quita durmiendo.
Es un cansancio que no siempre se nota,
porque por fuera… todo sigue funcionando.
Cumples. Resuelves. Estás.
Sigues adelante.
Pero por dentro…
hay algo que ya no puede más.
Ser la fuerte… también pesa
Muchas veces, sin darnos cuenta, nos convertimos en “la fuerte”.
La que sostiene.
La que escucha.
La que resuelve.
La que siempre encuentra cómo salir adelante.
Y al principio… parece algo bueno.
Porque puedes.
Porque eres capaz.
Porque “todo está bajo control”.
Pero con el tiempo… pesa.
¿Y quién sostiene a la que siempre sostiene?
Hay una pregunta que pocas veces nos hacemos:
¿Quién me sostiene a mí?
Porque cuando siempre eres la fuerte,
las personas a tu alrededor se acostumbran.
Asumen que puedes con todo.
Que no necesitas ayuda.
Que siempre vas a estar bien.
Y entonces…
dejas de tener espacio para romperte.
No siempre quieres ser la fuerte
Hay días en los que no quieres ser la que sabe qué hacer.
No quieres ser la que calma a los demás.
No quieres ser la que encuentra soluciones.
Solo quieres… parar.
Que alguien te escuche.
Que alguien te diga “está bien no poder con todo”.
Que alguien te sostenga sin esperar nada de ti.
Pero no siempre pasa.
Aprendimos a ser fuertes… demasiado pronto
Muchas veces no elegimos ser fuertes.
Nos tocó.
Por circunstancias.
Por responsabilidades.
Por lo que la vida fue poniendo en nuestro camino.
Y aprendimos a seguir…
aunque estuviéramos cansadas.
A no mostrar debilidad.
A no detenernos.
A no “caernos”.
Ser fuerte no significa no sentir
Con el tiempo entendí algo que me cambió:
Ser fuerte no es no llorar.
No es no cansarte.
No es poder con todo.
Ser fuerte… también es reconocer cuando ya no puedes más.
También es permitirte sentir.
También es darte permiso de no estar bien.
También necesitas un lugar donde bajar la guardia
Todas necesitamos al menos un espacio…
Donde no tengamos que ser fuertes.
Donde no tengamos que tener respuestas.
Donde no tengamos que sostener a nadie.
Un lugar donde simplemente podamos ser.
Sin expectativas.
Sin exigencias.
Sin máscaras.
No tienes que demostrar nada todo el tiempo
No tienes que probar que puedes con todo.
No tienes que cargar siempre con todo.
No tienes que ser la fuerte todos los días.
Puedes cansarte.
Puedes parar.
Puedes no saber.
Y eso… no te hace débil.
Para ti, que estás cansada
Si sientes que ya no puedes más…
pero igual sigues…
Si te acostumbraste a ser la que sostiene a todos…
aunque nadie te sostenga a ti…
Quiero que sepas algo:
No tienes que poder con todo.
Puedes descansar… sin sentir que estás fallando.
Si alguna vez te sentiste así…
si estás cansada de ser la fuerte…
si necesitas un espacio donde no tengas que sostener a nadie…
Este espacio también es para ti.
✉️ Puedes escribirme tu historia a: historias@entreincomprendidas.com
(Anónimo o no, como prefieras)
Aquí no juzgamos.
Aquí escuchamos.
“También cansa ser la fuerte de todos… cuando nadie te sostiene a ti.”
